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Nuestra Señora del rayo de sol
Con una devoción de más de doscientos años, esta venerada imagen se encuentra en la iglesia parroquial de San Sebastián Mártir, ubicada en el antiguo barrio del mismo nombre en Mérida.
Esta efigie, que habría sido elaborada en España, es el personaje central de una leyenda que el obispo Crescencio Carrillo y Ancona publicó en 1892, con el título María Santísima, Nuestra Señora de San Sebastián, el rayo del sol, relato que también habla de la construcción de la iglesia, que probablemente ocurrió a finales del siglo XVIII.
La narración señala que, en 1796, el regidor Juan Esteban Quijano Zetina recibió la visita de una humilde mujer, la cual no obstante su pobreza, reflejaba dignidad y elegancia en su persona. Ella le solicitó ayuda para reparar su casa que era una choza, pues el clima y los animales que entraban a su vivienda, constituían una amenaza. La visitante le dijo que su morada estaba en el entonces pueblo cercano a Mérida, que años después se convertiría en el barrio de San Sebastián.
El hombre, que se distinguía por su piedad y honradez, le dijo que la ayudaría y le pidió su dirección, la mujer le dijo que estaba en la plaza de ese lugar y cuando él acudiera, vería cómo el sol le daba a ella en la cara. El funcionario le dio una moneda y días después acudió al sitio. En la plazuela del pueblo sólo vio la maltrecha y antigua capilla de palma, que había sido reconstruida muchas veces desde su edificación en el siglo XVI, y donde se continuaban realizando los servicios religiosos.
El regidor entró a la derruida capilla en el momento que se cantaba la Salve, y se unió a la ceremonia, cuando levantó la cabeza para ver el altar reconoció en la Virgen, que había sido traída de Castilla tiempo atrás, a la bella mujer que fue a solicitar su ayuda, en ese momento un rayo de sol dio en la cara de la sagrada efigie, dice el obispo Carrillo y Ancona en su narración. Añade que al terminar el oficio aquel hombre se acercó a la imagen y al besarle los pies vio ahí la moneda que le había dado a aquella sencilla mujer. Entonces el regidor mandó construir la iglesia con piedra.
Este recinto religioso a lo largo del siglo XIX tuvo varias modificaciones y mejoras, que concluyeron en la primera década del siglo XX. La iglesia fue designada parroquia en 1889.
Aunque se desconocen el origen exacto y la fecha de su llegada a la región, las características estilísticas de esta reverenciada efigie sugieren que habría sido esculpida en el siglo XVIII.
Una corona con doce estrellas; los elegantes y diversos vestidos que porta a lo largo del año, con motivo de varios eventos y fechas religiosas, así como una peana circular en la que están tallados rostros de querubines y una gran luna de metal en cuarto creciente son algunas de las particularidades de esta venerada imagen, colocada en el altar principal de la iglesia. Es posible admirarla en los horarios de los servicios religiosos.
La fiesta patronal de la Virgen de la Asunción, o la Virgen de San Sebastián o Nuestra Señora de San Sebastián, como suele ser nombrada por los fieles, se celebra el 15 de agosto con ceremonias religiosas y actos populares. En los días previos y posteriores también se realizan actividades religiosas y profanas con motivo de la fiesta tradicional del llamado Barrio Mágico meridano.
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Joya 56 | Virgen de la Asunción de la iglesia de San Sebastián: aspectos





