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Ubicación
Historia, tradición y arte en un pueblo yucateco
El pueblo de Hocabá, cabecera del municipio homónimo, se encuentra a 55 kilómetros al sur de Mérida, dentro de la zona que abarca la Reserva Estatal Geohidrológica del Anillo de los Cenotes. Según la información consignada en el sitio oficial de los municipios del gobierno de Yucatán, su nombre se forma de los vocablos hoc (arrancar) y abal (ciruela), de manera que puede traducirse como “arrancar la ciruela”.
Durante la época prehispánica fue sede del cacicazgo de Hocabail y hacia 1549 es referido como pueblo de encomienda del conquistador Gaspar Pacheco.
Según fray Diego López Cogolludo, el convento franciscano de Hocabá fue fundado en el siglo XVI, bajo la advocación de San Francisco, teniendo como pueblos de visita Sanahcat, Huhí y Tixcacal. Sin embargo, en 1602 la antigua doctrina franciscana fue secularizada, es decir, pasó a la administración de los sacerdotes diocesanos, a instancias del obispo fray Francisco de Toral.
Uno de los personajes históricos relacionados con Hocabá es el padre Juan de la Huerta, quien falleció en 1644 siendo cura de esta parroquia. Al morir, el sacerdote tenía consigo la célebre imagen del Cristo de las Ampollas, misma que dejó como herencia para la catedral de Mérida. Según se consigna en las actas del cabildo eclesiástico, en mayo de 1645 la venerada imagen del Cristo Negro, entonces conocido como Cristo de Hocabá, fue llevada en una solemne procesión desde aquella población hasta la catedral meridana, contando con la asistencia de las autoridades civiles y religiosas.
El templo parroquial que hoy se levanta en el costado oriental de la plaza principal de Hocabá fue finalizado en 1754. La construcción se debió a las gestiones del cura párroco don Pedro Antonio Flores, tal como se lee en una inscripción colocada en el frontispicio. De esa misma temporalidad data el retablo principal del templo, el cual, según registros documentales de la época, tuvo un costo de 1,500 pesos.
El retablo se compone de tres cuerpos, divididos en tres calles por medio de columnas estípites. Cuenta con ocho nichos para esculturas y presenta una rica decoración con motivos vegetales. En la parte central del primer cuerpo se encuentra el sagrario o tabernáculo, integrado al mismo conjunto. Según una descripción de 1826, entre las imágenes sacras del retablo se encontraba “un san Francisco con una corona de plata… y un Santo Cristo con sus reliquias en la cruz”.
En el primer cuerpo se encuentran las esculturas de San Pedro, Cristo en la Cruz y San Pablo; en el segundo están las de San Francisco de Asís, Cristo resucitado y San Antonio de Padua, y el tercero resguarda las imágenes de San José, San Sebastián y San Juan Bautista.
El retablo mayor y otras joyas del arte sacro que se conservan en la iglesia parroquial de San Francisco de Hocabá pueden ser admirados en los horarios habituales de servicios del templo.
VÍDEO
Joya 39 | Retablo de la iglesia de Hocabá: aspectos





