Grupo Megamedia · Diario de Yucatán
Ubicación
La capilla del predicador
Con una fachada austera, que contrasta con el generoso carácter de su arquitectura y llamativos atributos murales que languidecen por el tiempo y la desatención, la iglesia de Tixcacaltuyub es una importante muestra de la riqueza sacra yucateca.
Tixcacaltuyub, cuna del periodista e historiador Justo Sierra O’Reilly –nacido el 24 de septiembre de 1814–, se ubica a 120 kilómetros al sureste de Mérida y a 12 de Yaxcabá, la cabecera municipal.
En la calle 18 de la población, amenazado por el abandono, se conserva uno de los recintos religiosos más importantes de Yucatán, que brilló como centro del catolicismo en el siglo XVIII y durante el auge henequenero a finales del XIX, pero que también resultó seriamente dañado al ser usado como campo de batalla durante la guerra social de 1847.
El templo, dedicado a San Juan Bautista, tiene su origen, según La edificación de los conjuntos parroquiales en el Yucatán virreinal, de Manuel Arturo Román Kalisch, en la primigenia capilla de indios levantada por los franciscanos en el costado oriente de una gran plataforma prehispánica de 1576 a 1582, que se erigió en sede parroquial a fines del siglo XVII.
La iglesia actual, construida de 1700 a 1737, como consta en documentos escritos por el obispo de Yucatán Francisco Pablo de Matos Coronado, constó de presbiterio, sacristía, coro y bautisterio, con techo de cañón corrido.
De acuerdo con el libro Iglesias de Yucatán, de Miguel A. Bretos, el santuario de Tixcacaltuyub se distingue por la calidad de la mampostería –que se aprecia a partir de las escaleras exteriores en forma de rampa de acceso al atrio–, la decoración mural del coro–con alegorías florales y vegetales– y algunos frescos que recrean escenas marianas y al santo patrono, lastimosamente todo en estado de abandono.
El historiador Bretos registra que el templo lució en sus tiempos de esplendor un retablo elaborado en 1799 por Antonio Arenas, en la actualidad inexistente. También en el interior destacan ocho nichos –cuatro en cada costado del edificio–, donde aún se aprecian fragmentos de estampas murales de carácter cristiano.
Pese a que el Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán señala que el templo es de estructura conventual, Román Kalisch aclara que no llegó a constituirse en monasterio y que incluso pertenece al clero secular desde su construcción, aunque siempre se le consideró una sede parroquial importante.
El trabajo Proyecto de Restauración Arquitectónica para el Conjunto Religioso de San Juan Bautista de Tixcacaltuyúb en Yaxcabá Yucatán (sic), de la maestra Vidaura Anamari Cardós Ramírez, destaca, entre otros detalles estructurales, la pintura mural del interior, con temas vegetales y episodios bíblicos que están en riesgo de borrarse.
Según la posgraduada en Conservación del Patrimonio Arquitectónico por la UADY, la iglesia de Tixcacaltuyub es “uno de los pocos edificios en Yucatán que cuentan con escudo papal en accesos”, blasón que, interpreta la historiadora, se colocó para demostrar los vínculos de la esa población con el Santo Padre.
Un testimonio del prestigio del curato de Tixcacaltuyub se cita en la obra La circulación de los curas en el obispado de Yucatán, de Víctor Hugo Medina Suárez, donde se refiere la designación del padre Juan Joshep Cavero y Cárdenas como párroco de la iglesia en 1784. El sacerdote Cavero, que logró escalar altos cargos, era hijo del capitán Diego Cavero y Castro y de Juana de Cárdenas y Díaz, descendiente de conquistadores.
Tixcacaltuyub celebra el 24 de junio a su patrono San Juan Bautista, el único santo al que la Iglesia católica festeja en el día de su nacimiento, en el siglo I, seis meses antes que el del Hijo de Dios.
Tixcacaltuyub, apunta el Diccionario del español yucateco, es un topónimo maya que quiere decir “La doble garganta o pescuezo de Tuyub”. Se origina del nombre primitivo Xkakaltuyub: ka’akal, doble garganta, y Tuyub, apellido maya.
Para conocer más de las riquezas sacras que guarda esta histórica iglesia hay que tomar en cuenta el horario de sus actividades religiosas.
VÍDEO



