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Valladolid, YucatánArquitecturaConvento100 Joyas

Cómo llegar

Emblema del barrio de Sisal

El convento de San Bernardino de Siena, ubicado en el barrio de Sisal de la ciudad de Valladolid, es una de las edificaciones coloniales más antiguas e importantes de Yucatán. Fue fundado en 1552 por fray Hernando de Guevara, quien comenzó su construcción tres años después, en compañía de fray Francisco de la Torre y bajo la supervisión del fraile arquitecto Juan de Mérida.

El doctor en Arquitectura Manuel Arturo Román Kalisch, en su investigación La edificación de conventos franciscanos en el siglo XVI en Yucatán, precisa que el convento y la iglesia se construyeron de 1555 a 1560, fecha que consta en la portada principal del recinto.

Valladolid fue levantada en la antigua Zací, de cuna precolombina, capital de los Cupules, cuyo nombre procede del topónimo original maya Saki´, de sak, blanco, e i’, gavilán, por lo que significa “Gavilán blanco”.

Este convento, dedicado al famoso predicador de la austera Orden de los Franciscanos Observantes del siglo XV, que se festeja el 20 de mayo, se fundó en una población con vecinos de origen español y fue diseñado con algunas diferencias arquitectónicas en relación con otros conventos construidos en Yucatán en el siglo XVI, especialmente en cuanto a las dimensiones del atrio y la ausencia de capillas posas.

El templo luce una hermosa portada de sencillo diseño, que permite ver el hábil dominio que el fraile arquitecto Mérida tenía de las características del estilo plateresco, y abajo del coro, un pequeño escudo franciscano.

En su interior se encuentran algunas de las pinturas y retablos más relevantes de la época colonial en Yucatán. En cada costado del presbiterio se encuentra un nicho donde subsiste la primera y original pintura mural del siglo XVI de la iglesia, que pocos años después fue cubierta colocando un retablo en cada espacio o nicho de estilo renacentista de finales de la misma centuria, que aún conservan su recubrimiento original de estofado y hoja de oro de 24 quilates.

En el exterior del costado del evangelio o extremo norte del templo, se encuentra el convento, con sus claustros alto y bajo. En lo que fue la huerta aún se puede admirar la amplia bóveda que cubre la noria, construida sobre un cenote que se extiende hasta por debajo del templo.

Este cenote es llamado Sis-Há, voz maya que se interpreta como “pozo de agua fría”, la cual derivó en el vocablo Sisal, dando nombre así a este rumbo de la llamada la Sultana del Oriente.

Durante la Guerra de Castas, los defensores de Valladolid tuvieron que abandonar la ciudad ante la superioridad numérica de los mayas rebeldes y para evitar que el armamento que tenían –insuficiente para detener a los sublevados y demasiado pesado para transportarlo– cayera en manos de sus enemigos, lo arrojaron a las profundidades de este cenote.

El exconvento de San Bernardino de Siena es uno de los símbolos distintivos de Valladolid, la segunda localidad de Yucatán en recibir la distinción de Pueblo Mágico.

A este antiguo monasterio, llamado también convento de Sisal, se llega desde el centro de la ciudad por un hermoso acceso, un corredor turístico conocido como Calzada de los Frailes.

Valladolid está a 166 kilómetros al oriente de la capital yucateca y a 38 kilómetros de la zona arqueológica de Chichén Itzá.

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